LA IMPORTANCIA DE CUIDAR
Queremos celebrar el trabajo y dedicación de todos los que son cuidadores
Todas las personas necesitamos cuidados, sin importar en qué etapa de la vida estemos o el camino que hayamos recorrido.
Al menos, todos hemos comenzado la vida siendo cuidados con cariño desde que éramos bebés.
¡Si, estamos rodeados de cuidadores!
En la familia, en nuestro portal, en el colegio, en el barrio, en la empresa, en el centro de salud, en el mercado, en el parque, …
Son ese familiar, ese amigo, ese profesional, esa persona voluntaria… que está cuidando a un mayor, a un niño, a una persona con alguna discapacidad… a una persona con una enfermedad crónica o degenerativa.
A veces están a nuestro lado y ni nos damos cuenta de lo que hacen, asumimos que siempre están ahí y que siempre están dispuestos a dedicar su tiempo, atención, cariño y afecto a la persona que cuidan.
Es verdad que reciben mucho de aquellos a los que cuidan, una mirada, una sonrisa, un abrazo, un aprender a ver el mundo de otra manera…
Por todos ellos, los cuidadores y las personas cuidadas, nace esta carrera, para celebrar que tenemos el privilegio de cuidarnos los unos a los otros.
Pretendemos que este día sea un día de inspiración para todos, en el que los cuidadores y los receptores de los cuidados sean los verdaderos protagonistas.
Nosotros ponemos el escenario, vosotros venid juntos a disfrutar.
¿Eres cuidador? ¿tienes un cuidador cerca de ti?
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Derechos de los CUIDADORES
La Cruz Roja ha detallado 12 derechos de los cuidadores sobre los que es importante reflexionar y que son válidos para cualquier persona que preste cuidados a un familiar o ser querido que los necesita.
Los cuidadores tienen derecho a:
La contribución de estas personas tiene un valor social y económico a menudo invisible y desconocido, medido por sus horas de dedicación o por sus proyectos personales que han sido pospuestos o abandonados. Es un compromiso asumido principalmente por mujeres en el ámbito familiar.
Es fundamental que los cuidadores se valoren y aprendan a cuidarse, siguiendo los consejos de expertos. Su propio bienestar, así como el de la persona a la que cuidan, dependerá en gran medida del autocuidado.
Cuando un familiar desarrolla una enfermedad, surgen dudas e incertidumbres sobre qué hacer o cómo actuar. Es necesario facilitar formación e información específica sobre la enfermedad y también resulta muy útil conocer cómo otras personas afrontan situaciones similares.
En ocasiones, los cuidadores no pueden beneficiarse de los recursos porque desconocen su existencia o no saben cómo acceder a ellos. Es importante contactar con los centros de salud, servicios sociales y asociaciones de afectados desde el comienzo de la enfermedad o sintomatología.
En ocasiones, los cuidadores pueden sentirse culpables, percibir que algunos de sus pensamientos son inaceptables o experimentar emociones negativas hacia la persona enferma. Para evitar consecuencias negativas para su salud mental, es fundamental comprender que todos esos sentimientos, derivados de situaciones tan complejas y desconcertantes, son válidos, y es necesario aprender a identificarlos y gestionarlos. Esto requiere el apoyo de toda la familia, el reconocimiento de que la carga total del cuidado no recae sobre una sola persona, y la contribución activa de otras personas que ofrezcan momentos de respiro y ayuda.
Sentirse obligado a responder a todas las exigencias o asumir más responsabilidades de las que uno es capaz, suele ser un desencadenante de la sobrecarga, o el llamado síndrome de burnout del cuidador.
A menudo, los cuidadores se muestran reacios a pedir ayuda, lo que puede deberse a una falta de asertividad o a una falta de conciencia de sus propias necesidades. En otros casos, los cuidadores no saben cómo pedir ayuda eficazmente, algo que pueden aprender y que beneficiará su propio bienestar.
Cuidar a un familiar suele aumentar los niveles de estrés y la tensión física, mental y emocional. Es fundamental que los cuidadores reserven tiempo para sí mismos, permitiéndoles distraerse y relajarse. Es crítico el apoyo de la familia para asegurar que estos momentos existen.
Los cuidadores pueden temer ser juzgados por otros si expresan o muestran sus sentimientos, o pueden pensar que podrían ser malinterpretados. Disponer de espacios para compartir sentimientos y emociones sin ser juzgados, como los que ofrecen diversos grupos terapéuticos, ha demostrado ser de gran ayuda para el bienestar de los cuidadores.
Cuidar a una persona implica estar constantemente afrontando situaciones complejas y cambiantes que exigen la toma de infinitas decisiones, haciendo que incluso la persona más segura de sí misma sienta dudas. Es un proceso de aprendizaje continuo que se nutre de la experiencia y, por lo tanto, de los aciertos y los errores.
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Derechos de las personas CUIDADAS
El enfoque de la Atención Centrada en la Persona da prioridad a las necesidades, preferencias y valores de la persona que recibe cuidados y apoyos en su vida cotidiana. Es una filosofía y una práctica que sitúa a la persona en el centro del proceso de la toma de decisiones, poniendo énfasis en su autonomía e implicación en su propio cuidado y bienestar.
Adicionalmente, la Fundación Pilares en su Guía para la autonomía personal “Nuestros derechos y deberes. Cómo defenderlos y ejercerlos”, también propone una serie de derechos y estrategias para poder ejercerlos.
Basándonos en ambos enfoques proponemos los derechos que se deben tener en cuenta cuando ofrecemos atención y cuidados,
Toda persona cuidada tiene derecho a:
1. Ser reconocida como persona única y valiosa
2. Ser tratada con dignidad, reconociendo sus derechos, sus valores y preferencias
3. Que se respete su intimidad, privacidad, honor e imagen personal
4. Recibir una atención personalizada, que facilite su participación activa en su vida
cotidiana
5. Recibir la información y los apoyos para que pueda mantener el control de su vida
6. Que se promueva su bienestar y disfrute, respetando sus decisiones y preferencias,
aunque éstas impliquen riesgos.
7. Recibir cuidados sanitarios y de los servicios sociales de calidad y sin discriminación
8. Que se establezcan mecanismos que permitan la comunicación abierta entre ella, las familias y los profesionales de la salud y cuidadores.
9. Que se adapten las rutinas y se flexibilicen las tareas para dar respuesta a sus necesidades de cuidado y apoyo y se favorezca el desarrollo de un proyecto de vida digno.
10. Derecho a una protección jurídica adecuada
"UN DORSAL por los CUIDADOS"
NOTA: Ten en cuenta que el Dorsal Solidario no da acceso a la Carrera del Parque del Oeste
Súmate desde donde
estés con el
DORSAL SOLIDARIO
¿En qué consiste
el DORSAL SOLIDARIO?
"UN DORSAL por los CUIDADOS"
Todos los participantes en la carrera contribuyen a SUMAR DORSALES POR LOS CUIDADOS, y por cada dorsal aportan recursos a varias ONGs.
Además, para que nadie se quede fuera, si no puedes venir a la carrera, pero participas en alguna ACTIVIDAD POR LOS CUIDADOS en tu barrio, asociación, comunidad, residencia, escuela, etc.
Inscríbete con el DORSAL SOLIDARIO “Yo participo por…” y, si quieres, nos encantará que nos mandes qué actividad has hecho, o tus tiempos, o una foto.
¡Y genial si os ponéis un dorsal el cuidador y la persona cuidada!
El valor íntegro de los Dorsales Solidarios “Yo participo por…” se convertirán en donaciones a las ONGs seleccionadas por la organización.
Y si tú también crees que el Movimiento por los Cuidados es imparable,